sábado, 14 de mayo de 2016

¿Qué pasa con las mujeres y la Ciencia?

Hago un inciso en esta explosión poético-artística-orgásmica (a lo Teresa de Jesús) que me ha tenido absorbida desde que abrí el blog al público de nuevo para dejar constancia de dos de mis pasiones: mujeres y Ciencia. (La primera quizás haya sido particularmente obvia ;) )

Ambas están aunadas en la respuesta genial de un hombre genial. Me identifico bastante con su perspectiva desde mi (mucho más humilde) posición. Espero que lo disfrutéis: :)


¿Qué pasa con las mujeres y la Ciencia?


miércoles, 11 de mayo de 2016

De los días más oscuros...

¿Qué difícil, verdad? Ser tu amiga, tu amante, tu primera persona y tu última. Estar aquí cuando me quieres y cuando me odias. Ser tú y sentir contigo. Qué difícil seguirle el ritmo a tu mente, saber cómo estás con oírte respirar. Es difícil pero se aprende. Y en nosotras hay una provisión natural para toda carencia, una facilidad. Lo difícil se hace sencillo y a veces silencio. Qué difícil se me hace el estar tan lejos. Fíjate, unas estúpidas coordenadas en cualquier mapa de Google. Se me hacen difíciles hasta que escucho tu voz al otro lado. Tu risa es casa. Te escucho cómo haces fácil lo difícil, cómo te esfuerzas en que no note que estás triste para no ponerme triste también y doy gracias por haberte encontrado. Tú: mis primeros auxilios en los días más oscuros.

 

domingo, 1 de mayo de 2016

¿Y si...?


Si la ciudad fuera perfecta, si no pitaran las sirenas
Si los carteles del barrio fueran todos de paz.
Si las mudanzas tuvieran cajas llenas de caramelos
Para volver a empezar: otra ciudad, otro cielo.
Si las noticias anunciaran nuevos presos y nuevos besos
Si las mentiras fueran todas Juez y parte de verdad.
Si las razones que se esgrimen nunca vinieran del cajero.
Ni las salidas con ventaja de ningún paraíso fiscal.
Si tus labios siempre me supieran a poco.
Si la final de la Champions fuera nuestro hogar.
Si las naciones realmente estuvieran unidas.
Y nuestro objetivo mensual fuera siempre amar
Si las rebajas sólo se dieran en las tiendas.
Si las personas los lunes no estuvieran tan solas
Las canciones de amor nos supieran a nuevas.
Si el plástico de burbujas explotara nuestras dudas
Si nos rellenasen sonrisas las aceitunas
Si no nos hiciera falta nunca la cura.
Si nuestros sueños fueran de acero
Si viviéramos en castillos de naipes sobre el cielo.
Si no existiera la ley de la gravedad
Y pudiésemos elevarnos muy lejos del tedio.




sábado, 30 de abril de 2016

La promesa.

Tu bolso colgado del perchero
Es una promesa que te hago:
No te irás con esa cara que traías de agobio y tristeza.
Voy a prepararte una supercena y voy a hacerte reír
hasta que vuelvas a creer en el género humano.
Después voy a hacerte gemir 
para que se entere todo el género humano
de que como sigan poniéndote problemas se las verán conmigo.
Tú eres mi niña, eres luz.
Cuando digo este tipo de cosas siempre sonríes:
Has empezado a creer.









viernes, 15 de abril de 2016

You Got Me.


Hay una lucha silente en tu cuerpo,
un eco de incendio en rebeldía,
una lava lenta que rebosa
en un tiempo y concepto: nosotras.

Tengo tus piernas abiertas frente a mí,
truenan mil potros heridos
entre tus labios.
Tu cueva del genio de los deseos
que me llama. 










sábado, 26 de marzo de 2016

De Hielo y Fuego.

Finjo estar muy concentrada
(si me volviera no sé si terminaría el papeleo
o aquello que deba terminar).
La noche me ofrece finales distintos,
intento no pensarlos.
Así que finjo, finjo con energía
pienso en que no estás aquí,
racionalizo, ordeno el plan de trabajo,
pienso en una canción, vuelvo a mis porqués.

Pero estás
doblando las líneas rectas
muy presente en mi rabillo del ojo
con tu cuerpo y tu mente impresionantes,
en el segundo en que te das la vuelta
o cuando te agachas a recoger una factura.

Estás, con esa forma de mirarme.
No me lo pones nada fácil.
Así que me autoengaño
Todo lo que puedo
Y sólo pido sobreponerme rápido de tus ojos
y que no se te ocurra tocarme.

Estás, con ese don de leerme la mente.
Me miras
y me tocas.
Pero no me encuentras
porque yo ya no estoy.
No me retengo más en mí. 




domingo, 20 de marzo de 2016

El primer rayo de sol.

Me haces el amor con una falta de piedad
que me conmueve.
Mientras estás casi dormida
tu instinto vuela libre.
Dices mi nombre y sé que es verdad
que me quieres.
Me da miedo gritar y despertar
a este tú más tú que nunca.
Eres como una niña que toma cuanto le satisface
a voluntad.
Sonrío ante tu potente y erótica inocencia.
Te miro a los ojos y cambias,
me besas con una ternura nueva:
tranquila, dulce, delicada.
Tienes esos contrastes: me fascinas.
Me alzo para complacerte,
me tomas una y otra vez, suave,
hasta dejarme rendida.

Como venganza intento hacerte perder
ese férreo autocontrol infinito
(abajo los relojes suizos).
Me muevo encima, te susurro, me río,
te muerdo, te rodeo con los labios, grito.
Toco cada una de las cuerdas que te gustan.
Te miro: la última arma precisa.
Empiezan a quebrarse tus murallas,
ésas que también protegen tu corazón.
Ahora sí,
te derrumbas tras tus párpados
rojos de deseo.
¡Al fin!, ya te tengo.
Qué dulce juego el amor.